Las economías latinoamericanas empiezan a dar muestras de acusar impacto de la recesión internacional.
Brasil ha reaccionado con el plan de grandes inversiones, luego de perder de pronto gran número de empleos. Argentina sostuvo durante 2008 su alto crecimiento pero está actualmente afectada por una gran sequía con efectos inesperados en la producción agrícola.
Chile, cuyo gobierno ya cuenta con un primer plan de estímulo fiscal (por unos US$ 4 mil millones), hasta ahora parecía evitar verse involucrado en la tendencia recesiva mundial a pesar de la baja del precio del cobre. La información de una considerable baja en los montos de inversiones privadas proyectadas (por algo más de US$ 17 mil millones) es señal para preparar un año complejo y de incertidumbres globales.
Entre los sectores afectados por la disminución de proyectos privados está la construcción, gran generadora de empleo. La mitad del sector se dedica a la construcción de viviendas (unas 300 mil unidades anuales).

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